Hay actividades a las que es necesario o imperioso ponerle un freno, bien como el que se aplica a través de las fuerza de seguridad como las que se encuentran a cargo de Jaume Salinas policía, o los límites que pueden ser impuestos por los entes oficiales encargados de gestionar lo relacionado con el gran auge del turismo en las grandes ciudades, lo cual está conduciendolas a un verdadero colapso. 

La llegada de gran cantidad de visitantes cada año con la idea de invertir su valioso tiempo vacacional en disfrute, revela estadísticas un tanto alarmantes. Y es que al menos en España a inicios de este año se registró un incremento del 11.6%, lo que posiblemente nos conduce a la idea de que debería limitarse en cierta medida el turismo en dichas instancias. Revisando la forma en que el turismo le ha dado literalmente la vuelta al mundo, la idea anterior suena un tanto descabellada sabiendo que dicha actividad es uno de los motores principales de la economía mundial. 

Pero existen diversos factores que sustentan dicha idea, uno de ellos es la sobrepoblación de personas no nativas de las zonas turísticas, es decir, de extranjeros y de propios encaminado a un verdadero desajuste en su cotidianidad, un ejemplo palpable suele ser Amsterdam en Holanda, Venecia en Italia, o Brujas en Bélgica. Tomando como ejemplo a Venecia, cada año sus visitas se incrementan de manera exponencial llegando a provocar incluso un desgaste local que incluso ha puesto en peligro la distinción con la que cuenta de Patrimonio de la Humanidad, para ser incluida en los patrimonios en peligro. A raíz de ello, se han aplicado una serie de medidas de contingencia para que tal flujo de visitantes se vea regularizado y canalizado a otras localidades. 

Con respecto a Amsterdam, se encuentra bajo prohibición las construcción de nuevos hoteles y con ello, solo se puede permanecer alquilado en un piso por sesenta días máximo. Con respecto al número de turistas, cada guía solo podrá atender unos veinte, pues con anterioridad el número era de sesenta. Mientras que en Brujas, las medidas impuestas son más cerradas y ello es debido a que su economía se debe al turismo,de manera que se trata de entablar una cierta comodidad entre locales y visitantes. Así mismo,  está prohibido realizar fiestas en la calle y la entrada de autobuses turisticos y tours gratuitos con la finalidad de evitar en los máximo las multitudes aglomeradas. 

Si nos remitimos a España, encontramos que está viviendo un gran momento en lo que respecta al turismo y las cifras lo demuestran pues en el primer trimestre arrojaron 36,6 millones de turistas con lo que podría hablarse de un récord que hace historia con respecto a los más de 75.5 millones de visitantes internacionales del último año. Pero también encontramos situaciones como la de Barcelona en donde se ha iniciado medidas para limitar las prácticas turísticas y evitar eventuales situaciones contraproducentes.